martes, 31 de agosto de 2010

dia del trabajador de la sanidad

El 21 de septiembre de 1935, un grupo de trabajadores de la sanidad iniciaba el camino de la construcción gremial dando origen a la organización precursora de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (Fatsa), que reúne a los trabajadores del sector de la salud de toda la Nación.

La primera vez que una conducción nacional de la Federación se integró con un representante de cada una de las filiales fue en el X Congreso Nacional Extraordinario realizado en La Falda el 5 de septiembre de 1985.

Las 62 Organizaciones Peronistas del Chaco saludan a la Asociación de Trabajadores de la Salud (ATSA) en la persona de su secretario general Ramón Flores, gremio que festeja su día luchando por el justo reconocimiento de su labor, para dignificar el desempeño de todos los trabajadores y fortalecer la natural vocación de servicio que poseen todos y cada uno de los trabajadores de la Sanidad.

“Solo la organización sindical hará posible un máximo de justicia social”, expresó a través de un texto José Voytenco, secretario general de las 62 Organizaciones Peronistas, parafraseando a la abanderada de los humildes Eva Perón.

martes, 24 de agosto de 2010

Día de la tradición.

Hablar de tradición suele generar polémica y diferencias de opiniones. Es un vocablo ambiguo y polisémico que presenta problemas conceptuales de contenido y significación.

El vocablo tradición deriva del latín tradere, entregar. Entregar el contenido espiritual de una generación a otra, la herencia cultural o las creencias y las actitudes de padres a hijos. Tradición es, por extensión, el conjunto de conocimientos que cada generación transmite a la siguiente.

También se asocia al término a dos palabras latinas: trans y dictio; “a través de” y “palabra”, respectivamente. Por lo cual se relaciona a la tradición como aquel contenido que es transmitido en forma oral.

martes, 17 de agosto de 2010

¿Por qué se festeja el 1° de mayo el Día internacional del trabajo?


En 1866, durante el Congreso Obrero reunido en Baltimore, Estados Unidos, se decidió luchar por conseguir una jornada de trabajo de 8 horas. El 1° de mayo de 1866, en Chicago, una manifestación de obreros que reclamaba una justa medida fue reprimida con gran violencia por la policía. Los siete obreros que habían hablado durante el acto fueron detenidos y después ahorcados.
En homenaje a ellos, el Congreso Internacional reunido en París en 1889, declaró el 1° de mayo Día del Trabajo.

martes, 10 de agosto de 2010

El 1º de Mayo se conmemora, en todo el mundo, el Día del Trabajador, que recuerda a los obreros ejecutados en 1887 tras el reclamo de reivindicaciones laborales. En la historia argentina, la fecha también resulta emblemática.El 1º de Mayo de 1886, un grupo de obreros estadounidenses se movilizó en reclamo de reivindicaciones laborales, entre ellas el pedido de reducción de la jornada laboral a 8 horas. La protesta, llevada a cabo inicialmente por 80.000 trabajadores, pronto desembocó en una huelga nacional que afectó a numerosas fábricas. La fuerza demostrada por los obreros en su reclamo marcó un antes y después en la historia laboral, instaurándose aquella fecha como el “Día del trabajador”.

En Argentina, el día del trabajador se conmemora desde fines del siglo XIX. El primer acto se realizó en 1890, en el Prado Español de Buenos Aires, y contó con la participación de numerosos movimientos obreros, integrados en su mayoría por inmigrantes -alemanes, italianos, españoles y portugueses-. Con este acto se inicia en el país la tradición de recordar, cada 1º de Mayo, el “Día del trabajador”.

A partir de la primera presidencia de Juan Domingo Perón (1946-1952), la conmemoración del día del trabajador alcanzaría una notable importancia, organizándose celebraciones multitudinarias en todo el país. A raíz de las numerosas reivindicaciones obreras logradas por el peronismo, el 1º de Mayo se convirtió en un día emblemático; entre las diversas manifestaciones de la época se destaca la convocatoria de los obreros en la Plaza de Mayo, quienes llegaban en multitud desde temprano para escuchar el discurso del presidente Perón.

Este año, el Día del Trabajador será celebrado en el marco de los festejos por el Bicentenario Argentino. El principal evento será la inauguración, con la presencia de la presidenta Cristina Fernández, de la Casa de la Historia y la Cultura, en Avellaneda, un centro cultural a cargo del Ministerio de Trabajo de la Nación y la Secretaría de Cultura que ofrecerá capacitación laboral y actividades culturales.

Dia de trabajador

l 1º de Mayo de 1886, un grupo de obreros estadounidenses se movilizó en reclamo de reivindicaciones laborales, entre ellas el pedido de reducción de la jornada laboral a 8 horas. La protesta, llevada a cabo inicialmente por 80.000 trabajadores, pronto desembocó en una huelga nacional que afectó a numerosas fábricas. La fuerza demostrada por los obreros en su reclamo marcó un antes y después en la historia laboral, instaurándose aquella fecha como el “Día del trabajador”.

En Argentina, el día del trabajador se conmemora desde fines del siglo XIX. El primer acto se realizó en 1890, en el Prado Español de Buenos Aires, y contó con la participación de numerosos movimientos obreros, integrados en su mayoría por inmigrantes -alemanes, italianos, españoles y portugueses-. Con este acto se inicia en el país la tradición de recordar, cada 1º de Mayo, el “Día del trabajador”.

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Este año, el Día del Trabajador será celebrado en el marco de los festejos por el Bicentenario Argentino. El principal evento será la inauguración, con la presencia de la presidenta Cristina Fernández, de la Casa de la Historia y la Cultura, en Avellaneda, un centro cultural a cargo del Ministerio de Trabajo de la Nación y la Secretaría de Cultura que ofrecerá capacitación laboral y actividades culturales.

poesias del dia de la tradicion

Caballito campero

Caballito campero
que retoza en los campos
relinchando de gozo
como un himno triunfal.
Corriendo sus impulsos
como el ave salvaje
que veloz y altanero
por los campos se va.

Sos de raza indomable
que puebla la llanura
aguantando el chubasco
con tu fuerza genial.
De los bravos guerreros
que nos dio tu hermosura
del glorioso caballo
rey de la libertad.

El Pampero acaricia
del frescor tu negrura
siendo como los vientos
difícil de alcanzar.
Tu pisada valiente
es brutal y segura
que hasta el piso retumba
cuando te ve pasar.
En noviembre de 1884 se celebró en Chicago el IV Congreso de la American Federation of Labor, en el que se propuso que a partir del 1º de mayo de 1886 se obligaría a los patronos a respetar la jornada de 8 horas y, si no, se iría a la huelga.
En 1886, el Presidente de los Estados Unidos, Andrew Johnson, promulgó la llamada Ley Ingersoll, estableciendo las 8 horas de trabajo diarias. Como esta ley no se cumplió las organizaciones laborales y sindicales de Estados Unidos se movilizaron. Llegada la fecha, los obreros se organizaron y paralizaron el país productivo con más de cinco mil huelgas.
El episodio más famoso de esta lucha fue el funesto incidente de mayo de 1886 en la Haymarket Square de Chicago: durante una manifestación contra la brutal represión de una reciente huelga una bomba provocó la muerte de varios policías. Aunque nunca se pudo descubrir quién fue el responsable de este atentado, cuatro líderes anarquistas fueron acusados, juzgados sumariamente y ejecutados.
En julio de 1889, la Segunda Internacional instituyó el "Día Internacional del Trabajador" para perpetuar la memoria de los hechos de mayo de 1886 en Chicago.
Esta reivindicación fue emprendida por obreros norteamericanos e, inmediatamente, adoptada y promovida por la Asociación Internacional de los Trabajadores, que la convirtió en demanda común de la clase obrera de todo el mundo.
El Congreso de París de la Segunda Internacional acordó celebrar el "Día del Trabajador" el 1º de mayo de cada año.
Desde 1890, los partidos políticos y los sindicatos integrados en la Internacional han dirigido manifestaciones de trabajadores en diversos países en petición de la jornada de 8 horas y como muestra de fraternidad del proletariado internacional.
Este origen reivindicativo y de lucha obrera se asocia con el 1º de mayo, cuya celebración ha pasado por diversos avatares según el país y su régimen político. En la actualidad, casi todos los países democráticos lo festejan, mientras que los sindicatos convocan a manifestaciones y realizan muestras de hermandad.
En 1954, la Iglesia católica, bajo el mandato de Pío XII, apoyó tácitamente esta jornada proletaria, al declarar ese día como festividad de San José obrero.
Durante el siglo XX, los progresos laborales se fueron acrecentando con leyes para los trabajadores, para otorgarles derechos de respeto, retribución y amparo social.
En Argentina, entre las leyes sociales, se pueden citar: la ley 4661 de descanso dominical; la ley 9688, que establece la obligación de indemnizar los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales aunque no medie culpa patronal; la ley 11.544, que limita la jornada laboral a 8 horas y la "Ley de despido", que trata del preaviso y de las indemnizaciones correspondientes.
En nuestro país el 1º de mayo es feriado nacional por la Ley 21329 de Feriados Nacionales y Días no Laborables.

Relato de la ejecución

"...salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas plateadas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos... abajo la concurrencia sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro... plegaria es el rostro de Spies, firmeza el de Fischer, orgullo el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita que la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora... los encapuchan, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos cuelgan y se balancean en una danza espantable..."

José Marti (Corresponsal en Chicago de "La Nación" de Buenos Aires)


Breve reseña

El 11 de noviembre de 1887 se consumó la ejecución de Albert Parsons (estadounidense, 39 años, periodista), August Spies (alemán, 31 años, periodista), Adolph Fischer (alemán, 30 años, periodista) y Georg Engel (alemán, 50 años, tipógrafo). Louis Linng (alemán, 22 años, carpintero) se había suicidado antes en su propia celda. A Michael Swabb (alemán, 33 años, tipógrafo) y Samuel Fielden (inglés, 39 años, pastor metodista y obrero textil) les fue conmutada la pena por cadena perpetua y Oscar Neebe (estadounidense, 36 años, vendedor) fue condenado a 15 años de trabajos forzados.